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Desde 1881 hasta
1903 el actual territorio de La Isabella formó parte de un campo
de 46.580 hectáreas, que paso por varias manos, hasta que a partir
de 1898 pasó a ser lo que hoy es la estancia "La Isabella".
El 5 de marzo 1903 el Banco de la provincia de Córdoba remató
el campo Fue comprado un condominio que presentó R. J. Cárcano,
en este momento ya retirado de su carrera política. Cárcano había
sido diputado nacional de Córdoba y Ministro del gobierno de Córdoba.
Desde 1890 se dedico en su finca Ana María a la cría y el mejoramiento
de ganado vacuno y equino, al mismo tiempo que continuó con su labor
como historiador. Años mas tarde, de 1913 a 1916 su carrera culminó
en el cargo de gobernador de la provincia de Córdoba. Su gestión
fue una de las más progresistas, especialmente por la política agropecuaria
y las mejoras que impulsó en los sistemas viales de la provincia.
El 20 de abril de 1904 se vendió el campo al doctor Maximiliano
Aberastury, un medico especializado en dermatología y colaborador
de publicaciones cientificas. Fué el quien construyó los primeros
edificios del casco de La Isabella, ya que en el galpón principal
figura el año 1904. Probablemente en el mismo tiempo se construyó
la casa del mayordomo y seguramente la torre de agua, que hoy figura
como carnicería. Pero, el fue dueño de La Isabella solamente por
3 años.
En 1907 vendió el campo
al Doctor Aldo Bonzi y Don Mauricio Andreossi. El campo no tenia
nombre, el Dr. Aldo Bonzi era italiano y su socio, Mauricio Andreossi,
era suizo. Fueron ellos que dieron a este noble campo su primer
nombre y lo bautizaron "La Italo-Suiza" De 1907 hasta 1921 el italiano
y el suizo fueron dueños del campo. Fueron ellos que lo hicieron
trabajar. Crearon una importante cabaña de Aberdeen Angus negro,
sembraban alfalfa y construyeron la casa principal. La compraron
en Milano, Italia, y la llevaron por barco a Buenos Aires, por tren
a Del Campillo y con carro de buey hasta el lugar, donde está ahora.
Fueron ellos que diseñaron el casco con sus cuadros enmarcados de
eucalyptus que les servian para presentar los productos de su cabaña.
El motor de esta sociedad fue el Dr. Aldo Bonzi, en este tiempo
soltero. Logró juntar un grupo de nobles y adinerados italianos,
todos radicados en Milano, Italia, que formaron una sociedad financiera
para explotar los campos que Bonzi había comprado en Argentina.
La sociedad se hizo para 5 años, realizó sus propositos y se liquido
en forma ordenada. Entre los inversores italianos habia un senador,
dos condes, un commendadore, un caballero y un ingeniero.
El día 24 de diciembre de 1921 el campo se vende a Juan Lalor,
importante consignatario y productor agropecuario y miembro fundador
del Rotary Club Buenos Aires. El campo "La Italo Suiza" se integró
con dos campos vecinos y formó parte de la estancia "San Eduardo".
De esta época ya existen fotos que demuestran nuevas obras en el
casco y actividades rurales. El personal de San Eduardo en estos
tiempos eran unas 50 personas.
17 de junio de 1957 los herederos de Carlos Lalor lo venden
a Waldtraut Elisabeth Mechthild von Bohlen und Halbach de Thomas,
como principal accionista de Aguas Dulces S. A. Como nadie en Argentina
pudo pronunciar su nombre, bautizó la estancia "La Isabella", traducción
del nombre alemán Elisabeth. Desde este día hasta hoy fue propiedad
de Aguas Dulces S. A., siendo la Sra. B. accionista principal y
su hija Diana Thomas de Friz accionista minorista.
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